facebook-new-logo-2013
twitter-bird-white-on-blue
Movente

¿Recuerda cuando era niño y sus papás le regalaron su primera bicicleta? Fue un gran momento que trajo consigo diversión, ejercicio, entretenimiento, alegría y risas, muchas sonrisas. Fueron días memorables. Sí, era su juguete favorito. Sin embargo, al crecer, la vida hace que esos momentos no se repitan tan fácilmente.
¿Qué le parecería revivir esos tiempos de niño, pero con beneficios que disfruta la gente grande?
Según un estudio de De la Riva Group, 37% de los mexicanos tiene bicicleta y de ellos, 13% la utiliza como medio de transporte.
El uso de la bicicleta, además de dar todos los gustos de la infancia, es un medio de transporte que no discrimina, ludifica los viajes y ayuda a huir del estilo de vida sedentario.
El documento de De la Riva Group agrega que hay una nueva tendencia: los noctacletos, que son grupos urbanos de 18 años en adelante que toman sus bicis y planean recorridos nocturnos por las calles de la ciudad.
La bicicleta es un transporte que no contamina, que fomenta la actividad física del usuario y que trae consigo, además, diversos beneficios económicos.
José María Navarro, arquitecto y maestro en Desarrollo Urbano de la Universidad Iberoamericana, ha logrado reducir el costo que realizaba en gasolina hasta en 75% desde que usa este transporte.
“Antes, gastaba un tanque a la semana que me costaba 500 pesos; por ende, llenaba cuatro tanques al mes, que eran 2,000 pesos. Con la bici, que uso entre tres y cuatro veces a la semana, uso cuando mucho un tanque al mes, es decir, ahorro 1,500 pesos”, comentó.
Además, a diferencia de un auto, el mantenimiento de la bicicleta cuesta entre 300 y 400 pesos. Estos vehículos pueden costar desde 1,500 hasta los 80,000 pesos.
Navarro agrega que en recorridos de entre 1 y 5 kilómetros en bicicleta la ventaja sobre los traslados en carro es directa.
“En un trayecto de 1 a 5 kilómetros, a cualquier hora es una ventaja sobre el auto. Entre 5 y 10 kilómetros, la bicicleta presenta ventajas significativas respecto del automóvil, sobre todo en horas pico”, comentó.
1. Programa Ecobici
En el 2010, se creó en la ciudad de México el programa Ecobici que ha demostrado que “mientras haya mayor uso de la bicicleta en una ciudad, se tiene mejor civilidad, menos violencia y promueve valores que hacen comunidad”.
Para finales del 2012, este sistema tenía registrados 60,000 usuarios, de los cuales seis de cada 10 son hombres y cuatro mujeres.

El sistema funciona mediante el préstamo de una bicicleta que debe regresarse después de su uso en las 264 estaciones que hay en la ciudad de México.
Para ser parte de este programa se requiere pagar una inscripción de 400 pesos o 12 mensualidades de 55 pesos. Sin embargo, también se tienen penalizaciones cuando se usa más tiempo del indicado por Ecobici.
2. Incentivos fiscales
Especialistas coincidieron en que para que sea mayor el uso de este medio de transporte, se podrían dar diversos incentivos, tanto fiscales como de otro tipo.
“Hablamos de un incentivo directamente aplicado a la economía, pero habría otros tipos de incentivo por el uso de la bicicleta, como por ejemplo, poder transitar por espacios seguros para el ciclista”, comentó José María Navarro, arquitecto y maestro en Desarrollo Urbano de la Universidad Iberoamericana.
3. Bici Segura
Para rodar seguro en las calles de la ciudad, es suficiente contar con alguno de los seguros que ya existen en el mercado.
Para Eybet Izquierdo, subdirectora comercial de Seguros S, es suficiente con tener un seguro de gastos médicos mayores o uno de vida y que, por ende, traiga un seguro por muerte accidental o rembolso de gastos médicos a consecuencia de un accidente y no es necesario uno específico para esta práctica.
Sin embargo, esta empresa lanzará durante febrero una cobertura especial para quien usa la bicicleta como medio de transporte.
“Vamos a lanzar un programa para las bicicletas por robo total, por asalto, siempre y cuando se realice el robo con violencia, y cuando se esté en el uso de la bicicleta; también por pérdida total por daños materiales”, comentó Izquierdo.

Fuente: El Economista